Como artista contemporánea Hilda Marinsalta expresa en su obra tanto el goce por pintar como el interés por alcanzar la idea. En la serie Imágenes de un Itinerario expuesta en el Centro Cultural Borges, sorprendió al reunir todos los trabajos con el título de Superficie. Esta elección implicó un homenaje a la pintura, ya que por definición, la palabra superficie alude a una extensión de dos dimensiones: alto y ancho; única manera de medir en un cuadro su límite bidimensional.

Hilda tuvo la necesidad de pintar desde el fuerte impacto emocional que le provocó ver los reflejos sobre el agua en la ciudad de Venecia. Superó así una contemplación ilimitada del paisaje marino y concentró su visión en una parte del todo. Hilda supo aislar la mirada del océano gigante que envuelve al universo y se detuvo en lo pequeño, en el reflejo de las cosas como una manera de alcanzar conocimiento. Aristóteles llamó “Todo” a aquello en lo cual no falta ninguna de las partes constitutivas. Hoy el “ Todo ” es inaprensible, el artista contemporáneo ya no puede comprenderlo; de allí la importancia de permanecer en una parte, desarrollándola como tema para entender. Hilda al igual que en la definición de “Superficie”, se aferró a lo artístico pintando un fragmento; palabra que por definición alude siempre a la parte conservada de la obra de un artista.

La imagen creada por Hilda subraya lo intuitivo, lo inverso, lo encontrado subrepticiamente; expresa la inquietud en una personalidad estimulada y perceptiva, inquieta, que superó de un viaje la mera etapa hedonista y se propuso reflexionar sobre la experiencia. La obra recrea la parte del todo promoviendo una relación equidistante entre campo de color y extensión en la superficie. Plantea un diálogo entre lo efímero y lo transitorio de la realidad y la abstracción sólida y permanente que el arte enaltece. Frente a la “finalidad de lo posible ” que representa simbólicamente el agua, Hilda eligió significarla como materia prima de las ideas. La imagen creada por Hilda Marinsalta es una visión libre y sin esquemas de ella misma. Muy bien podría acompañar el Arte Poética de Jorge Luis Borges: Mirar el río hecho de tiempo y agua/ y recordar que el tiempo es otro río, / saber que nos perdemos como el río/ y que los rostros pasan como el agua.

Julio Sapollnik, Lic. Historia de las Artes

Octubre 2013

 

As a contemporary artist, Hilda Marinsalta expresses in her work both the enjoyment of painting and the interest in achieving the idea. In the series Images of an Itinerary exhibited at the Borges Cultural Center, she surprised by bringing together all the works with the title of Surface. This choice implied a tribute to painting, since by definition, the word surface alludes to an extension of two dimensions: height and width; only way to measure its two-dimensional limit in a painting.

Hilda had the need to paint from the strong emotional impact caused by seeing the reflections on the water in the city of Venice. She thus surpassed an unlimited contemplation of the seascape and concentrated her vision on a part of the whole. Hilda knew how to isolate her gaze from the giant ocean that envelops the universe and stopped at the small, at the reflection of things as a way of achieving knowledge. Aristotle called "Everything" to that in which none of the constituent parts is missing. Today the “Everything” is elusive, the contemporary artist can no longer understand it; hence the importance of staying in one part, developing it as a subject to understand. Hilda, as in the definition of “Surface”, she clung to the artistic by painting a fragment; word that by definition always refers to the preserved part of an artist's work.

The image created by Hilda emphasizes the intuitive, the inverse, the surreptitiously found; she expresses restlessness in a stimulated and perceptive personality, restless, who overcame the mere hedonistic stage in a trip and proposed to reflect on the experience. The work recreates the part of the whole, promoting an equidistant relationship between the color field and extension on the surface. It raises a dialogue between the ephemeral and the transitory of reality and the solid and permanent abstraction that art exalts. Faced with the “purpose of the possible” that water symbolically represents, Hilda chose to signify it as the raw material for ideas. The image created by Hilda Marinsalta is a free vision of herself without schemes. She very well could accompany the Poetic Art of Jorge Luis Borges: Looking at the river made of time and water / and remembering that time is another river, / knowing that we lose ourselves like the river / and that faces pass like water.

Julio Sapollnik, Lic. History of Arts

October 2013